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Historia, patrimonio y recursos turísticos de Celanova

La historia del pueblo, la Coelia nova romana, y de toda su comarca está ligada a la familia de San Rosendo y al Convento de San Salvador, fundado en el s. X por el santo, el cual preside el pueblo, es su principal atractivo turístico y marca completamente toda su distribución urbana. Desde su fundación, la abadía fue recibiendo diversas donaciones y privilegios que hicieron de ella el convento gallego más importante en el s. XI, extendiendo sus dominios incluso a las comarcas de A Limia, Monterrei y O Ribeiro.

El pueblo cuenta con un compacto y uniforme casco antiguo en el que es recomendable el paseo sosegado por sus tranquilas calles (Calle de Arriba, de Abaixo, de la Botica), a las que se abren numerosas casas populares de hermosas balconadas y galerías, y por sus rincones de fuerte sabor popular como la porticada Plaza de O Millo o del Mediodía.

Llama la atención la escasa altura de las casas más viejas del casco antiguo, que lo hacen muy agradable; la razón de este hecho hay que buscarla en un privilegio del convento vigente hasta 1920 que impedía que las construcciones del pueblo alcanzaran más altura que las ventanas del convento. Además, Celanova también es conocida con mucho acierto como el Pueblo de los Poetas; no en vano es cuna de literatos tan ilustres como Curros Enríquez, Celso Emilio Ferreiro y Xosé Luis Méndez Ferrín.

Otro elemento singular a visitar en la villa es la llamada Casa de los Poetas, museo dedicado a los grandes literatos locales que está situado en la casa natal de Curros Enríquez.

Iglesia

Arquitectura religiosa

CAPILLA DE SAN MIGUEL CELANOVA

CAPILLA DE SAN MIGUEL CELANOVA

Levantada probablemente hacia el año 936, es el ejemplar más puro y mejor conservado del arte mozárabe en España, verdadera joya por su reducida proporción (8,5 x 3,8 x 6 metros). Capilla para devoción privada (Oratorio de San Miguel de Celanova) construida por San Rosendo para su hermano Froila y dedicada al arcángel San Miguel, fue declarada Monumento Histórico-Artístico en 1923. La capilla, construida con perfectos sillares de granito y aparato de carácter visigótico, carece de fachada principal, estando la puerta de entrada en el lateral sur sobre la cual hay una inscripción de la época que es una plegaria a Cristo por parte de "Froila pecador, indigno siervo de Dios". En planta podemos diferenciar claramente tres espacios: una nave cubierta con bóveda de cañón prolongada en cerradura; el crucero, de mayor altura que los demás cuerpos, con bóveda de arista de ladrillo, y en el exterior con un voladizo que sale notablemente con ménsulas de rollos; y el ábside, cubierto con bóveda gallonada y a la que se accede por un arco de herradura con alfiz.

Presenta un reducido tamaño pero con gran armonía de volúmenes.

Las lápidas que lo rodean hacen pensar que en su momento sirvió como capilla del cementerio.

IGLESIA DE SAN BREIXO DE CELANOVA

IGLESIA DE SAN BREIXO DE CELANOVA

Antigua iglesia parroquial de la villa; en la actualidad está convertida en una especie de ermita anexa al cementerio parroquial. Perdió dos retablos e imaginería y conserva únicamente como valor artístico su buena obra de fábrica en cantería, en la que destaca la fachada y sobre todo la espadaña, obra realizada en 1745, con sus motivos decorativos, copiados frecuentemente por las iglesias de la comarca.

IGLESIA DE SANO LORENZO DE CAÑÓN

IGLESIA DE SANO LORENZO DE CAÑÓN

Iglesia del siglo XVIII de una sola nave, con capilla mayor a la que se accede por un arco de medio punto, y con cubierta de madera. Fachada simple con espadaña. Retablo mayor neoclásico del siglo XVIII que conserva decoración de rocallas en el fuste de las columnas.

IGLESIA DE SAN MIGUEL DE ORGA

IGLESIA DE SAN MIGUEL DE ORGA

Iglesia con tres etapas constructivas: la primera corresponde a un momento del románico de transición, que se manifiesta en el exterior en un lucido sepulcral cubierto con làpida tipo estola, una puerta con un tímpano con representación zoomorfa, y en la portada principal, capiteles estilizados y decoración zoomorfa, de nuevo, en las pechinas. Una segunda etapa corresponde al año 1686 cuando posiblemente se reestructura la nave y se hace la sacristía. Finalmente, una última etapa es la de construcción de la capilla mayor, la cual aparece fechada en una inscripción exterior en la cabecera del templo, donde se lee: "Se hizo siendo abad Don Pedro Espada. Año de 1782."

IGLESIA DE SAN PAIO DE VEIGA

IGLESIA DE SAN PAIO DE VEIGA

Iglesia de 1763 de nave y capilla mayor cubierta con bóveda de madera. Retablo mayor del siglo XVI o principios del XVII, con buena imaginería entre la que destaca la Virgen con el Niño.

IGLESIA DE SAN PEDRO DE MOURILLÓS

IGLESIA DE SAN PEDRO DE MOURILLÓS

Una ventana y restos de época románica, conservados en la parte posterior de la espadaña, señalan la existencia de una primitiva iglesia medieval, ampliada en su cabecera en el siglo XVI y reformada totalmente en el año 1832. La iglesia actual, de nave y capilla mayor, está totalmente cubierta de madera. La fachada es simple y consta documentalmente que José Barreiro estuvo obligado a construirla imitando a la de San Breixo de Celanova y que extrajo la piedra de la cantera de San Torcado, Santo que aparece representado en una talla barroca de calidad conservada en el interior de la iglesia.

IGLESIA DE SAN SALVADOR DE RABAL

IGLESIA DE SAN SALVADOR DE RABAL

Iglesia construida en su mayor parte en el siglo XIX. El templo está formado por una nave de tres tramos separados por arcos de medio punto y una capilla mayor, con cubrición de madera. Al exterior fachada con espadaña. Destaca el retablo mayor, del siglo XVIII de estilo semejante al de la escuela de Castro Canseco. En la puerta del sagrario destaca un relieve alusivo al Sacrificio de Isaac.

IGLESIA DE SAN XOÁN DE VIVEIRO

Antigua capilla del siglo XVIII y en la actualidad convertida en iglesia parroquial. El retablo mayor, obra del siglo XVIII. Los retablos laterales son neoclásicos, luciendo el de la izquierda buena imagen barroca de San Roque.

IGLESIA DE SAN XURXO DE ACEBEDO DO RÍO

IGLESIA DE SAN XURXO DE ACEBEDO DO RÍO

Iglesia del siglo XVIII de planta basilical con cubrición de madera. Obra de buena cantería, presenta una fachada con espadaña rematada con una campanil de metal. En el interior, el retablo mayor, barroco, lleva la siguiente inscripción: " Este retablo se pintó siendo abad Don Bartolomé López, siendo dorador del rey Don Francisco Novoa. Año de 1762." Contiene una interesante imaginería, destacando San Xurxo del siglo XVII, pero sobre todo las imágenes de San Pedro y San Paulo, obras realizadas por Francisco de Moure.

IGLESIA DE SANTA CRISTINA DE FREIXO

IGLESIA DE SANTA CRISTINA DE FREIXO

Iglesia del siglo XVIII con una nave y capilla mayor con cubierta de madera, al igual que la sacristía. La fachada simple tiene una espadaña y la puerta de acceso moldurada, con frontón encima. La decoración consiste en un escudo en el que puede leerse "María". Junto a la espadaña hay restos pétreos de un cuerpo utilizado para la colocación del reloj que la iglesia lució en otros tiempos.

En su interior destacan un retablo manierista, pero sobre todo el retablo mayor, obra de 1759. Contiene este retablo buena imaginería con representaciones barrocas de Santa Liberata, San Sebastían, San Torcado, San Rosendo y sobre todo destaca la imagen de Santa Cristina, obra el siglo XVI talla del Maestro de Sobrado.

IGLESIA DE SANTA EUFEMIA DE MILMANDA

IGLESIA DE SANTA EUFEMIA DE MILMANDA

Se trata de una iglesia de una sola nave en cuya cabecera sobresale lateralmente la pequeña sacristía. Lo más destacado es el retablo barroco del interior, donde se nos narra la muerte de la santa. Su singularidad radica en que los personajes están ataviados con la moda de la época.

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE ANSEMIL

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE ANSEMIL

Iglesia del año 1779 de nave cubierta de madera, con capilla mayor, la cual emplea la misma cubrición. También destacan la tribuna, sacristía y la fachada con espadaña. El retablo mayor es barroco de estípites y conserva una inscripción en la que se lee:" Pintose siendo abad Don Fernando Espada. Año 1782." Destaca la imagen de santa Bárbara.

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE BOVADELA

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE BOVADELA

Iglesia de 1779 de dos tramos separados por arcos de medio punto y capilla mayor. La cubrición se realiza en madera, al igual que la sacristía. La fachada es simple con espadaña. El retablo mayor es neogótico. También hay un interesante retablo colateral manierista, del primer tercio del siglo XVII, que conserva pinturas de San Pedro y San Paulo.

También hay un interesante retablo colateral manierista, del primer tercio del siglo XVII, que conserva pinturas de San Pedro y San Paulo.

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE CASTROMAO

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE CASTROMAO

Consta documentalmente la existencia de una iglesia posiblemente de origen medieval, que fue modificada en 1591. La obra consistió en ensanchar el coro de la iglesia y construir dos ábsides para colocar los altares laterales. En 1769 se produce una nueva reconstrucción del edificio en la nave y la sacristía. En 1788 se construye la espadaña. Por tanto, la iglesia actual es del siglo XVIII, cubierta a dos aguas, consta de dos tramos separados por arcos de medio punto y capilla mayor, que alberga un retablo barroco donde destaca el grupo escultórico de la Piedad.

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE FECHAS

IGLESIA DE SANTIAGO DE PENELA

Iglesia barroca del siglo XVIII. La nave y la capilla mayor aparecen cubiertas de madera. La fachada se levanta simple con una espadaña de dos cuerpos y un ático circular que remata en pináculos e cruz en el centro. El retablo mayor es obra del taller de Castro Canseco y se fecha en el segundo tercio del siglo XVIII.

IGLESIA DE SANTA MARÍA DO ALCÁZAR DE MILMANDA

IGLESIA DE SANTA MARÍA DO ALCÁZAR DE MILMANDA

Iglesia de 1776 según consta en la inscripción de su fachada, lo que nos lleva a considerar que la fecha señala la reedificación y ampliación de una capilla-oratorio medieval que formaría parte del Alcázar. La iglesia está construida con restos medievales pertenecientes a dicho alcázar: una puerta medieval para acceder a la espadaña (antigua pieza defensiva del alcázar) y al lado derecho una sepultura antropomorfa, parcialmente cubierta por la cabecera de la iglesia. Desde el punto de vista escultórico destaca el retablo mayor, neoclásico, de finales del siglo XVIII.

IGLESIA DE SANTO TOMÉ DE BARXA

IGLESIA DE SANTO TOMÉ DE BARXA

Iglesia construida en dos etapas: la primera corresponde al año 1797, según consta en la fecha que figura en el exterior del templo. De este momento sería la mayor parte de la edificación, que se manifiesta en el interior de la nave cubierta de madera en la actualidad, pero que, al mismo tiempo conserva restos de arcos que presumiblemente sostenían una bóveda de cañón. También posee una capilla mayor cubierta con bóveda de arista. En una segunda fase, se prolonga la iglesia y se construye la fachada, simple, con espadaña de un cuerpo con frontón, realizada en 1802.

Desde el punto de vista escultórico conserva imágenes de gran valor plástico, todas ellas de origen barroco. El retablo mayor es obra del rococó del siglo XVIII.

IGLESIA Y MONASTERIO DE SAN SALVADOR DE CELANOVA

IGLESIA Y MONASTERIO DE SAN SALVADOR DE CELANOVA

La fundación de Celanova se identifica con la del Monasterio de San Salvador en torno al cual se fue desarrollando el primitivo Vilar. San Rosendo, obispo de Mondoñedo emparentado con la familia real, decidió fundar un monasterio en las tierras que poseían sus padres y hermanos después de erigir también el monasterio de Caaveiro.

Para ello trajo un grupo de monjes de San Estebo de Rivas de Sil poniendo al frente de la comunidad al abad San Frankila bajo la regla de San Benito. Años más tarde él mismo ingresaría como monje después de renunciar a la Sede Compostelana y de organizar la defensa de Galicia contra los normandos junto al conde Gonzalo Sánchez. A la muerte del abad Frankila en el año 959 le sucedió en el mando del monasterio hasta su fallecimiento em el año 977.

El esplendor del monasterio de Celanova comienza desde su fundación por el apoyo que recibió de la familia de San Rosendo y la protección de los reyes de Galicia, León y Castilla. El abad tenía los títulos de Arcediano de Celanova, conde de Bande, marqués de Sande y capellán de la Casa Real y dominio en más de cincuenta entidades entre monasterios, prioratos e iglesias. En 1506 se unió a la Congregación de Castilla comenzando una nueva etapa de gran esplendor. Era tal la fama del Monasterio que Carlos V tenía el proyecto de retirarse a él antes de decidirse por el extremeño de Yuste. En los siglos XVII y XVIII el gran poderío del monasterio se refleja en su fábrica reconstruída en su totalidad.

Con la desamortización, los monjes abandonaron el monasterio y sus bienes fueron desperdigados, quedando la iglesia como parroquial y las dependencias monasteriales para servicios públicos. Escolapios que se dedicaron a la enseñanza hasta el año 1929. Después de una breve estancia de los Agustinos, Salesianos y la Ciudad de los Muchachos es utilizado hoy como centro de estudios estatales después de una remodelación que le mereció el premio Europa Nostra.

El monasterio en su conjunto barroco, está compuesto de la Iglesia, dos claustros y las dependencias monacales.

La iglesia sustituyó a la anterior románica y se comenzó en el siglo XVII en un primer barroco muy clásico, bajo la dirección de Melchor de Velasco. Planta de cruz latina, con tres naves, con grandes pilastras, que sostienen la bóveda de aristas cubriéndose el crucero con una cúpula, obra de Pedro de Monteagudo. En el interior muy buenos retablos de Castro Canseco. El retablo mayor, de gran barroquismo, ocupa todo el frente de la capilla con grandes columnas salomónicas y riquísimas labras. De gran interés las urnas que contienen las reliquias de San Rosendo y San Torcuato así como unos pequeños relieves en alabastro con escenas de la vida de Jesús. Dos buenos coros, el superior gótico flamígero, la sillería baja atribuida a Castro Canseco es una extraordinaria obra del barroco gallego. En la sacristía, renacentista, cuadros de la familia de San Rosendo pintados por Gregorio Ferró. La fachada con grandes columnas y coronada de pináculos fue modificada en el S. XVIII después de haberse acabado en 1861.

El monasterio, originario del s. X, aunque la mayor parte del que hoy se puede ver es fruto de las reformas de los ss. XVI y XVII. La fachada del templo monacal ocupa uno de los lados de la magnífica Praza Maior, presidida por una fuente (s. XVI) que procede del Claustro de las Procesiones y de la que dicen que beber del caño que da al norte hace enloquecer. Una curiosidad es la alineación de la puerta del edificio conventual y la de la iglesia, cuando lo habitual es que formen un ángulo recto.

En el edificio conventual se pueden admirar dos claustros; por un lado, el Claustro Nuevo (s. XVII), muy sobrio de líneas con un curioso balcón sobre ménsulas, popularmente conocido como o poleiro; con respecto al otro, más mérito artístico presenta el Claustro de las Procesiones, decorado con los típicos medallones y ménsulas renacentistas (s. XVI) en el piso bajo, gárgolas y filigranas en el superior (s. XVIII).

La reedificación de la fábrica antigua se comenzó en el año 1550 por el claustro principal, que está adosado al sur de la iglesia y de aquí su nombre de claustro reglar. Bóveda de crucería en el cuerpo inferior. En los arranques, bustos y medallones con figuras de reyes, de santos y molduras esculpidas a lo largo de los muros, uniendo los arranques.

El segundo cuerpo, más moderno, está construído entre 1611 y 1722. Curioso balcón sobre ménsulas conocido como "o poleiro" que servía de acceso a las celdas del noviciado.

Es muy interesante la torre de las campanas que personaliza al monasterio desde la lejanía.

SANTUARIO DE LA VIRGEN DEL CRISTAL

SANTUARIO DE LA VIRGEN DEL CRISTAL

Es un edificio barroco, de una sola nave. En su fachada, sobre la puerta principal encontramos un frontón partido, donde se destaca la hornacina correspondiente. Sobre él hay una gran ventana y un remate de adorno como apoyo al campanario, de dos cuerpos y balcón corrido. En el cuerpo inferior de dicho campanario hay arcos de medio punto, y en el superior una cúpula con adornos curiosos, rematada con una cruz. En los laterales de la fachada se encuentran dos adornos singulares con forma de linterna, rematados por un cupulín.

En el interior destaca el majestuoso baldaquino barroco en el que se acoge la imagen de la Virgen, por un lado Inmaculada y por la otra Dolorosa. Ésta se encuentra dentro de un cilindro de cristal, y mide 5cm de altura. Ha sido estudiada a fondo llegándose a la conclusión de que no había medios en la época para fabricarla e incluso en la actualidad sería muy difícil.

Puente

Arquitectura y arte

CASTROMAO

CASTROMAO

Sito en la cumbre de una colina disfruta de unas vistas espléndidas del valle del río Arnoia. Se configura como un recinto fortificado propio da Edad del Hierro (s. VI la.C.), en la etapa histórica conocida como cultura castrense. Sufrió una fuerte romanización que se fue extendiendo con el paso del tiempo al largo da zona que rodea o monte. Las primeras noticias del depósito se tienen en 1875, y a partir de entonces se suceden distintas excavaciones que irán destapando restos de estructuras habitacionales con abundante material arqueológico (cerámica, hierro, bronce, molinos de piedra, hornos, monedas...). En 1974 se descubren los restos de una "Tessera Hospitalis", del año 132 dC., que constituyó un pacto de hospitalidad entre los habitantes de Castromao y un alto militar romano. Todos estos trabajos delimitaron una zona de las siguientes características: 70 estructuras ocupacionales circulares y cuadradas, muralla, muros de contención y nivelación, y parte de una calle pavimentada con losetas. El castro estuvo habitado hasta el s.II dC., y fue la capital de la tribu celta dos Coelernios.

PUEBLO PINTORESCO DE CASTROMAO

PUEBLO PINTORESCO DE CASTROMAO

Santa María de Castromao es un pueblo con un núcleo situado en un lugar orográficamente privilegiado bajo el conjunto arqueológico del mismo nombre. Constituye un ejemplo interesante de porque es el caso de aldea que se puede recuperar en base a un recurso turístico- cultural muy importante: el castro.

PETROGLIFOS DE FREIXO

PETROGLIFOS DE FREIXO

Los petroglifos de Freixo fueron descubiertos en 1998 por Enrique Sousa Pérez durante un paseo por el monte. Se trata de un conjunto de seis grupos círculos concéntricos con cazoleta central. Se Ignora el número en su origen porque la roca cayó en manos de los canteros y apareció completamente mutilada con señales de barreno.

Estas manifestaciones prehistóricas, que la ciencia sitúa la finales del neolítico hasta bien entrada la edad de bronce, constituyen un mensaje en la botella de la historia, que nuestros antepasados nos han querido legar. Pero nos falta la clave para descifrar el porqué, y para qué de estas esculturas rupestres, tan idénticas a otras de otros continentes, a miles de kilómetros de distancia. Las de frixo perdidas en un monte de Celanova, cerca del Arnoia, tan similares a las otras encontradas en Arizona y el Brasil. El eterno enigma universal de los círculos y el laberinto, que tan bien recogieron los canteros del medievo.

Mercado de Celanova
Torre de Vilanova dos Infantes
Hórreo
Vilanova dos Infantes
Claustro do Monasterio de Celanova
Hórreos en A Guía (Gomesende)
Naturaleza (Pontedeva)
Torre de Sande (Cartelle)

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